El hombre inesperado
El sábado elegimos ir a ver la obra de teatro “El Hombre Inesperado”, que interpretan Luis Brandoni y Betiana Blum. Necesitábamos con urgencia exorcizar el efecto “Codicia”, y qué mejor que ver a Brandoni desplegar su talento sobre las tablas.
Ex-ce-len-te!!!!!!
Basada en un libro de Yasmina Reza, la obra se desarrolla íntegramente en el compartimiento de un tren que va de París a Frankfurt. Contra lo que se podría esperar, la escenografía no es estática (hmmm… no quiero adelantar mucho) y se complementa con proyecciones.
El texto es muy arduo, los dos personajes monologan “interiormente” y requiere de un altísimo nivel de actuación, para imprimirles los cambios de humor (internos), las diferentes actitudes ante el otro, mostrar lo que pasa en la mente de cada uno y a la vez en el espacio reducido en el que interactúan.
Los personajes les quedan pintados : Betiana Blum se luce como la fan que se debate entre la efusividad o la indiferencia ante el ídolo que el azar puso justito delante de ella. A modo de ejemplo: la cuestión de si saca o no el libro -que él escribió- de la cartera, nos tuvo en tensión a todos. Pero no fue algo forzado, sino que lo fue llevando con mucha maestría, dilatando el asunto, hasta el punto que casi me levanto de la platea a gritarle “PERO SACALO YAAAAAAAA!!!!”.
Brandoni compone a un escritor amargado, desencantado de la vida. Siempre me sorprende la versatilidad de este hombre: si bien hay algunos gestos que son muy suyos y se los imprime a los personajes, jamás se parecen entre sí. Aquí ES el escritor, de la misma manera que en “Un enemigo del pueblo” se transforma en acérrimo defensor de sus ideales; o en “Esperando la Carroza” (una que sabemos todos, je…) es absolutamente corrupto.
Ella: toda luz; Él : todo sombras.Ambos en un habitáculo en movimiento, encerrados forzosamente por varias horas, con la obra literaria de él como vínculo.
Sumamente recomendable. Corran a buscar sus entradas YA!!!!